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viernes, 25 de enero de 2013

"al hielo" sometida a castigo, Rebeca Delgado de presidente de la Cámara de Diputados a representante de base. resignada acepta "el castigo" aunque promete seguir en la batalla de decir lo que piensa y fiel a sus principios...habrá que ver...


La diputada Rebeca Delgado no es parte de ninguna Comisión ni Comité de la Cámara Baja, tal como se presumía la bancada del Movimiento al Socialismo decidió no darle ningún cargo tras los roces que tuvo con el Órgano Ejecutivo cuando fue presidenta en Diputados y que derivaron en que no se la postule a la reelección.

“Yo entiendo que el caso mío se ha determinado que yo no ejerza ninguna Comisión ni Comité, yo asumo el castigo y entonces estoy tranquila”, dijo Delgado, a la que efectivamente se la nota serena, incluso cuando se le consulta si sus colegas la pusieron al hielo contesta “más o menos”, dice.

La ex presidenta de Diputados aseguró que su trabajo como “diputada de base” continuará hasta concluir el mandato que tiene como asambleísta y que finaliza el 22 de enero de 2015.

“Yo siempre voy a decir lo que pienso y lo que siento y voy a seguir contribuyendo, porque más allá de los cargos yo creo que está la cohesión ideológica y yo tengo muchos temas todavía que culminar en el mandato que se me ha dado de los cinco años, o sea que sea de pasillo o base yo voy a continuar con mi mandato”, dijo Delgado.

Delgado sólo participa en las reuniones de la Bancada de Cochabamba, al ser una parlamentaria de este departamento y según contó ella ya no lo hace en los encuentros donde el oficialismo toma otro tipo de decisiones como es el caso de la conformación de la Directiva  y las Comisiones.

Rebeca Delgado empezó sus fricciones con el ejecutivo el año pasado, cuando se enfrentó con el ministro de Gobierno, Carlos Romero por el proyecto de Ley de Extinción de Dominio de Bienes, hoy esta autoridad sigue ostentando su cargo en el Órgano Ejecutivo.

Después pidió que las investigaciones de la red de extorsión no se quede en descubrir a los “mandos medios” y se llegue hasta el fondo del caso, lo que no gusto a muchos masistas que consideraron temerarias estas palabras.

Poco antes de dejar la Presidencia de Diputados,  el analista político Marcelo Silva ya había adelantado que tras dejar este cargo Rebeca Delgado podía despedirse de manera indefinida de los niveles dirigenciales del Movimiento al Socialismo y su representación en la Asamblea.

“Creo que el MAS ya tiene un castigo para Delgado, creo que aparte de perder la Presidencia de la Cámara de Diputados, doña Rebeca Delgado pasará un buen, pero buen tiempo en la congeladora del MAS”, dijo Silva a Radio Fides.

lunes, 14 de enero de 2013

discriminación que no es otra cosa en materia de distribución de las frecuencias de radiodifusión. el MAS incurre en flagrante violación del uso del espectro radial. ver Previus.


resulta que el tema del uso de las ondas sonoras está regulado con detalle por la autoridad mundial de la ONU. sin embargo, el Régimen del MAS, de nuevo aprovecha del uso del poder para discriminar, favorecer a unos y perjudicar a otros en el reparto de las frecuencias de radio para el uso comercial por las empresas que explotan ese "punto del dial" que se asigna temporalmente y bajo estrictas condiciones legales y técnicas.
se está dando con fuerza la existencia de "emisoras rurales" o estaciones destinadas a los gremios, los originarios, los empresarios que pueden ser propietarios de sus propias radios. el fenómeno se repite por segunda vez. la primera fue la experiencia amarga con "las radios mineras" que surgieron por el auge de la COB, la Federación de Mineros y los Sindicatos que de a poco, en cada sitio donde funcionaron las empresas de COMIBOL que en su apogeo fueron 16, originaron otras tantas emisoras mineras con frecuencias propias, con instalaciones y personal propio, empezando por la poderosa Radio Huanuni, Colquiri, San José, Telamayu, etc. que tuvieron gran auge entre los años, 50, 60 y parte del 70 para ir luego desapareciendo una tras otra, hasta quedar en "cero radios mineras" simultáneamente al achicamiento de la Federación de Mineros, de los sindicatos y las empresas.
qué nos prueba lo anterior? que todo gira en torno al poder y la economía.
las radios mineras financiadas por las empresas, los sindicatos, "las empresas radiales" fueron cobrando vida, ascendieron en la curva de su actividad e influencia, descendieron vertiginosamente y llegaron a la virtual desaparición, en cuanto terminó la vigencia de la actividad minera, con el cierre de las principales empresas. su estado de pobreza e incapacidad financiera fue tal, que los trabajadores tuvieron que llevarse los equipos, trasmisores, mezcladoras, grabadoras en calidad de pago de sus beneficios.
el ciclo actual de "las emisoras del MAS" ha de seguir el mismo derrotero. por el momento, debido a los altos ingresos económicos por la pignoración de los recursos naturales, el MAS sostiene las precarias "radios rurales" que con todo, no alcanzan la notoriedad e importancia de las mineras en su momento de auge. de modo que el reparto de frecuencias, como señala Humberto Vacaflor con el fin de potenciar "la parafernalia propagandística del partido de Gobierno" tendrá el mismo apogeo que las mineras. "muerta la gallina se acabaron los huevos", es cuestión de tiempo y a ver si la rotación de los "líderes locales" que se sirven de las radios para sus propios intereses, no decretará su paulatina desaparición. además la explotación y el funcionamiento tiene un costo en equipos, en personal, en insumos que no se pueden soslayar. recuerdo la cantidad de juicios que se dieron sólo exigiendo "el pago de salarios y beneficios sociales" varias estaciones tuvieron que ser rematadas a precio de gallina muerta para cumplir con la carga social que representaron. 
cierto. el MAS quiere pequeñas estaciones que sean repetidoras de sus principales, fenómeno que también se dió con las radios mineras, que al ser locales defendían y luchaban por "el interés local" muchas veces enfrentados a los intereses de la propia Federación que tenía en los poderosos sindicatos de Catavi, Huanuni, Siglo XX, San José, sus mayores opositores. De modo que al "combatir entre ellos, minaron su fuente de poder", se autodestruyeron.


(Texto de H.Vacaflor)  Don Francisco de Quevedo y Villegas aconsejó: “Nadie apriete a los reyes, a los pueblos ni a los ríos si no quiere verlos romper”. Pero ahora se está demostrando en Bolivia que se pueden lograr buenas apretadas, sin que nada se rompa. Una disposición de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones (ATT) está dirigida a aumentar la cantidad de radioemisoras de las capitales un 30%, supuestamente para ‘democratizar’ la comunicación. En el espacio donde cabían 40, ahora tienen que caber 65.
La idea es apretar a las emisoras existentes para hacerles más difícil aún la existencia. Si 40 emisoras sobrevivían apenas, por la falta de publicidad, 65 vivirán peor, y más apretadas, de tal modo que la multitud de emisoras serán apenas audibles. Una cuña publicitaria de la institución imagina una conversación de dos sastres que buscan en su receptor una emisora. Concluyen diciendo que “todas dicen lo mismo” y que ellos quisieran tener una radio propia. El mensaje concluye diciendo que el Gobierno está decidido a “democratizar la comunicación” y dar la opción para que los pueblos originarios, los gremios, los empresarios, puedan tener sus propias emisoras de radio.
Hace algunos años, cuando las FFAA decidieron tener sus propias empresas, un empresario muy ocurrente comentó: “Bueno. Ahora espero que, a cambio de ello, los empresarios podamos tener nuestro propio Ejército”. Sin llegar a esos extremos, habría que preguntar si en la realidad que propone la propaganda de la ATT todos van a tener emisoras de radio. Llegar al extremo sería preguntar si, así como los sastres tendrán sus radios, los periodistas tendrán derecho a tener sus sastrerías, lo que supondría aprobar leyes que limiten el alcance de las sastrerías existentes. ¡Hay que democratizar la industria de la confección! Se sabe que la idea no es esa. La idea es reducir el alcance de los medios independientes. Limitarlos en su alcance. Vulgarizar de tal manera la comunicación que, al final, nadie quiera escuchar una radio. O la gente termine escuchando las emisoras de propiedad del Gobierno de turno.
En Argentina, el Gobierno de Cristina Fernández busca lo mismo, aunque de manera directa con una Ley de Medios. Antes de que comenzara la democracia, los emperadores gozaban del monopolio de la comunicación. Algo semejante buscan ahora en cuatro países de Sudamérica gobernantes con vocación de emperadores. Cuidado. La paciencia se puede romper

domingo, 13 de enero de 2013

desde una perspectiva más bien personal se refiere Carlos Mesa a Hugo Chávez a quién brinda un trato generoso sin dejar de marcar la grave responsabilidad del venezolano al no soltar el poder para el bien de todos.


Conocí a Hugo Chávez en 2002. Tuvo la gentileza de llevarme en su avión presidencial a la posesión del Álvaro Uribe. Compartí con el durante tres años en innumerables encuentros presidenciales y conversamos largamente varias veces. Es un hombre muy inteligente y carismático con una avidez descomunal por la historia. La última vez que lo vi, en la posesión del presidente Morales en 2006, me saludó afectuosamente felicitándome por “mi gran contribución a la democracia boliviana”.
Por esa razón tengo sentimientos encontrados con él. Por un lado, mi simpatía personal, por el otro mi visión política que está en las antípodas de cómo concibe el poder y la democracia.
Chávez es, qué duda cabe, una de las figuras centrales de la historia latinoamericana del siglo XXI. Lideró una corriente política que ha influido de manera decisiva en países como Bolivia, Ecuador, Argentina y Nicaragua. Su postura radical antinorteamericana reavivó el antiimperialismo y propugnó la construcción de estructuras regionales sin o contra Estados Unidos. Cuando en 2004 creamos la Comunidad de Naciones Sudamericanas, germen de Unasur, marcó con su impronta el espíritu de ese bloque.
Como otros presidentes, montado en una bonanza económica sin precedentes históricos que benefició a toda América del Sur, inauguró el discurso del “socialismo del siglo XXI”, un estilo de gobierno personalista con un toque fuertemente nacionalista y estatista. Chávez construyó así un Gobierno con celofán democrático pero con corazón autoritario. Pero a la vez, el discurso y la acción a favor de los más pobres le dieron resultados justos y espectaculares a despecho de dejar maltrecha la macroeconomía de su país. Tras sucesivos triunfos en las urnas desde 1999, 14 años después, tiene en sus manos el poder Ejecutivo, el Legislativo, el Judicial, las FFAA y buena parte de los medios de comunicación. Está claro que las reglas de su democracia se parecen poco a la verdadera democracia republicana, aquella que él y sus colegas ideológicos califican como “neoliberal o elitista”.
Se enganchó al poder de manera irremisible y acabó creyendo que él y sólo él encarna el proyecto histórico de su país. Pero la fragilidad y pequeñez de nuestros cuerpos mortales le jugó una mala pasada. En 2011, le detectaron un cáncer que lo trastocó todo. A diferencia de lo que corresponde a un mandatario responsable con su pueblo, mantuvo en absoluto secreto los detalles y la gravedad de su enfermedad. A despecho de la medicina venezolana, prefirió seguir su tratamiento en Cuba para garantizar el absoluto hermetismo sobre el estado de su salud. A pesar de ser plenamente consciente de que el destino de su vida era más que incierto, encaró el proceso electoral de octubre de 2012 que ganó cómodamente. Esa decisión ha dejado a Venezuela a las puertas de una grave crisis política.
Si es verdad que la primera prioridad de un hombre que ha dedicado su vida a su pueblo, es precisamente su país, no parece consistente con ese amor desenfrenado ocultar a sus compatriotas hasta que es imposible negar lo evidente, que la vida de quien los conduce corre serio riesgo. No preparó a tiempo un mecanismo interno de sucesión que permitiese un candidato del oficialismo que no fuera el propio Chávez en 2012. Mecanismo que no se podía improvisar. Pero no, prefirió forzar la máquina para garantizar un triunfo que ha generado las consecuencias que se viven hoy.
A pesar de que antes de su operación dijo claramente que dado el caso se debía ir a elecciones y a pesar de que pidió a sus seguidores que votaran por Nicolás Maduro, llegó el 10 de enero y nada quedó claro. Nada se sabía de la situación real del Presidente, salvo su imposibilidad de asistir a su posesión. ¿Salió consciente de la operación? ¿Está consciente hoy? ¿Tuvo conciencia como para considerar su renuncia ante la gravedad de su estado? ¿No la tuvo y no la tiene ahora? ¿Es una democracia genuina aquella en la que los ciudadanos nada saben del estado de quien los gobierna? ¿Es responsable por parte del grupo de poder de Chávez mantener esta situación de incertidumbre?
El poder total, una vez más, ha cegado a su líder y sus colaboradores. El poder total, una vez más, ha embelesado a buena parte de un país que prefiere la consagración de un mito, la deificación de un hombre, la fe ciega e irracional en los poderes mágicos de un caudillo sin parangón.
Deseo que el hombre a quien traté y que me ofreció su amistad, Hugo Chávez, se recupere y salga con bien de este trance. Deseé también, inútilmente, que presentara a tiempo su renuncia al cargo y abriera para Venezuela las puertas de una competencia democrática en la que su proyecto histórico pudiese sobrevivirlo o ser superado por otra opción, según la voluntad soberana de su pueblo. Pero ocurre que en muchos países de América Latina vivimos el tiempo de la fe en milagros, de santos e iluminados que lo encarnan todo y que conducen a sus pueblos a las puertas luminosas del Paraíso…

martes, 8 de enero de 2013


Mauricio Aira

la soledad del poder o cuán triste es la soledad en el poder


Los Tiempos me dio pie para escribir estas reflexiones. Octavio Paz Nobel de Literatura, poeta y escritor   hubo sentenciado que todos, nos sentimos solos en algún momento de nuestra vida. Esa soledad, la experimenta en grado extremo quién ejerce el poder político, y quién debe adoptar resoluciones que partiendo de lo personal afecten a otras personas.

Cuando Felipe Gonzáles retirado de la jefatura del Estado español confesó que la soledad del poder se manifiesta en la última llamada telefónica, decidir que no puede trasladar la decisión a instancia superior, le toca a él, nada más que a él, asumir la decisión. El líder es un solitario, muchas veces, la mayor parte de las veces tiene que ascender a la montaña y en medio de fuegos ardientes asumir. Para nosotros, los creyentes la sabiduría divina está en todos los detalles, en medio de las zarzas, y el hombre no tiene más salida que esperar la inspiración, la iluminación para discernir entre el bien y el mal en aquel preciso momento de la decisión.

Hombres sabios han dejado testimonio del aislamiento progresivo del que tiene el poder, soledad que es progresiva según el mayor encumbramiento del que detecta el mando. Así esta soledad hace víctima de su estado a los más próximos, a los colaterales que figuran al lado del poderoso. Se hace más profunda y más sentida la soledad, cuanto más próximo está el fin del mandato. Más de uno, creo que fue Mario Vargas Llosa, en su mastodóntico "La Fiesta del Chivo" que se refiere a una "rabiosa y desesperada soledad, que al poderoso le hace desconfiar de todos y le inspira su autoeliminación como una constante que ha marcado la historia (El suicidio de Hitler en el Bunker de Berlín)

Los Tiempos se refiere a los cambios de conducta del Jefe de Estado, marcadamente advertibles en el caso de Jacob Ostreicher, empresario estadounidense sometido a extorsión descarada, prisión e intentos de homicidio dentro de la cárcel de Palmasola, recibió el apoyo del actor hollywoodense Sean Penn, que obtuvo de Evo un permiso para visitarlo, que fue cuando encontró cerca de la muerte por una prolongada privación de alimentos al detenido, lo llevó a una clínica y encargó "lo curen de sus heridas" como el buen Samaritano. Algunos días después, al advertir la magnitud global que adquiría el escándalo el Presidente, protegió de manera inusual a los responsables político de la extorsión corrupta, y hasta dió paso a una contraofensiva que amenaza devolver a la cárcel al encausado, a todas luces inocente de ambos delitos. No es narcotraficante ni se ocupó del lavado de dólares, más al contrario invirtió varios millones de dólares por intermedio del Banco Central y logró producir 400 mil quintales de arroz, cantidad jamás obtenida en la historia de la agroindustria boliviana.

Así. En la soledad del poder, el Presidene se revela inseguro, cambiante, rabiosamente contradictorio.