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jueves, 30 de agosto de 2012

Jesús Suárez Obispo de El Alto respalda el trabajo valiente del padre Gramunt y de los otros dos medios acusados por el Gobierno que quiere encarcelarlos a toda costa. (ANF)


El Obispo de El Alto, monseñor Jesús Juárez, enfatiza la “valentía y calidad” del servicio informativo de la Agencia de Noticias Fides (ANF), pide no tratar “de cortar las alas” de Página Siete y recuerda la labor del decano El Diario.
“No entremos en acciones peligrosas donde la justicia se pueda convertirse en lamentable injusticia sometida a otros intereses políticos”, remarca el prelado al referirse al proceso penal que el gobierno pretende se lleve adelante en contra de estos tres medios.
“Frente a las amenazas hechas a algunos medios de comunicación social como Obispo de la Diócesis de El Alto expreso mi decidido apoyo al padre Gramunt, Director de ANF, y a todos sus colaboradores frente a las acusaciones y amenazas que han recibido”, señala el prelado.
Este jueves, el Director de ANF se declaró como único  “responsable legal” de la nota emitida el 15 de agosto, por la cual el gobierno denuncia a este medio ante la justicia ordinaria. La Agencia de Noticias Fides tiene 49 años de servicio al país.
Monseñor Juárez señala enfático: “conozco su meritoria trayectoria y calidad periodística” de ANF “con su información veraz, objetiva, valiente y de calidad”.
Recuerda que “la población paceña conoce los largos años de existencia y circulación de El Diario y reconoce la credibilidad que se ha ganado por sus informaciones y por ser decano de la prensa escrita”.
Al referirse al matutino Página Siete,  el Obispo de El Alto señal: “Tampoco se pueden cortar las alas de extensión nacional”, cuestionando si este intento de  freno “será por  la presentación y calidad de artículos y colaboradores”, que  le dan este rango de buena prensa”.
El gobierno acusa a ANF y a los periódicos “Página Siete” y “El Diario”, de haber generado   ”un enfrentamiento y consecuentemente un odio racial y discriminación entre bolivianos”, y de haber puesto “en peligro la unidad del estado Plurinacional”.
La Agencia de Noticias Fides ha rechazado también la acusación de que su nota hubiese provocado las protestas que generaron las palabras del mandatario en Santa Cruz de la Sierra y demostró que su información fue difundida  horas después de que se produjeran dichas reacciones.
Al respecto el Obispo de la Diócesis de El Alto recuerda que “en la Constitución Política del Estado Plurinacional encontramos el derecho a la libertad de expresión e información elementos fundamentales de una verdadera democracia”.  //JTI//

miércoles, 29 de agosto de 2012

Juan León Cornejo que recibió palos, prisión, destierro por su condición de periodista en las dictaduras, nos recuerda con su "De un 21 de agosto a otro 21" la persecusión padecida como hoy les toca a otros compañeros


Grave. Son los vientos de agosto.  Los de hace 41 años, un 21 de agosto, abrieron las puertas a 18 años de dictaduras militares. ¿Se acuerdan?.  Con eso del caos y la anarquía, los muchachos del general nos majaron a palos. “¡Zurdos, tirabombas, guerrilleros, comunistas y terroristas!”, nos decían. Y guay del que abría la boca... “¡Talón, planta, punta,  a la prisión!”.  A mi amigo, “El Canalla”, le dijeron “discriminador, racista”, y lo mandaron a Buenos Aires, con salvoconducto y todo. Había escrito “la robusta esposa”, en una nota sobre la primera dama, nacida en Santa Cruz. Como a él, la “beca Banzer” nos tocó a 74 periodistas. Y duró hasta el 78, cuando renunciaron al general.
Ya me había olvidado de ese 21 de agosto de 1971. No sé si casualidad o bromitas de la vida, pero el martes pasado, 21 de agosto también, me lo recordaron de golpe. Le metieron nomás la demanda a algunos colegas por “racismo”. Y guay del que abra la boca... porque quieren “sentar precedente”. Y como no les gusta dar salvoconducto, puede nomás ser...  “talón, planta, punta, tiene razón, pero marche preso”.  Aunque ahora hasta la Constitución reconoce la Ley de Imprenta y los tribunales de ética y autorregulación para manejar esos líos  Viene pues pesada la cosa.
Parece que mucho no les gusta que metamos las narices donde no quieren. Aunque lo que hacen nos ponga la vida patas arriba o nos la hipoteque para siempre. A todos. Como entonces, se hace lo que yo digo, pero no lo que yo hago. Pero al general, sabemos que no le surtió y eso que tenía montón de plata, Igualito que ahora, ¿nové?. Y apoyo del Imperio tenía, que no es lo mismo que el del comandante pa’lante, pero es igual.  Pero tozudos todos, siguieron entonces diciendo lo que pensaban y sabían, adentro y desde afuera. Y como el general no tenía quién le escriba (como diría el Gabo) sin temor a que se enoje o lo renuncien, sus escribientes nunca le dijeron lo que estaba haciendo mal. Hasta que llorando se fue.
Mucho no creo en eso de que si hay parecido con personajes reales es por pura coincidencia.  Aunque la moda hoy no es contra los “zurdos, tirabombas, guerrilleros, comunistas y terroristas”, porque los pecados de ayer son las virtudes de hoy, igual nomás se enojan. Miren nomás, ¡qué mundo redondo!. La cuestión es que aunque los extremos se junten, a las gentes no les gusta andar por la vida como caballo percherón o con bozal, ¿nové?, y se sacuden las pulgas.

martes, 28 de agosto de 2012

por la tercera vez ANF replica las afirmaciones del Gobierno y está dispuesta a probar su versión. los adjetivos de los funcionarios oficiales son injuriosos y ofensivos desmesurados e injustos


La Agencia de Noticias Fides (ANF) ha rechazado las acusaciones que formula el Gobierno en su contra  y ha fijado su posición en dos editoriales suscritos por su director. Sin embargo, en las últimas horas algunos funcionarios gubernamentales han insistido en señalar a nuestro medio como presunto responsable de una supuesta “tergiversación” del discurso que pronunció el Sr. Presidente el 15 de agosto pasado y de las protestas que generaron sus palabras en Santa Cruz de la Sierra.
Ante tales aseveraciones, todas ellas sin fundamento, la Agencia de Noticias  Fides (ANF) se ve en la necesidad de refutar, una vez más, las acusaciones gubernamentales:
1) NO HAY DELITO. La agencia  ANF no “distorsionó” ni “tergiversó” el discurso del Sr. Presidente. La sustitución del adjetivo “flojos” por el sustantivo “flojera” en el título de la nota informativa, que respeta el condicional utilizado por el mandatario, no implica tergiversación ni traición al concepto. Pero, además, ANF transcribió  en el texto y de manera literal el polémico párrafo, lo que demuestra que no hubo mala fe ni mucho menos dolo en el manejo de la información.
2) ANF NO PROVOCÓ LAS PROTESTAS, como le atribuye el GobiernoLa agencia transmitió la información en la noche del 15 de agosto, concretamente a las 19:39 horas,  varias horas después de que se registraran las primeras reacciones en las redes sociales, incluidas las de tres parlamentarios opositores vía Twitter, y tres horas después de la conferencia de prensa convocada por la Gobernación de Santa Cruz para protestar por el discurso presidencial. La propia Gobernación cruceña envió a todos los medios vía e-mail un boletín sobre el tema a las 18:38 horas, una hora antes de la emisión de la nota informativa de ANF. Esto es tan evidente que la información de la agencia incluye las palabras del mandatario y las protestas generadas. Las evidencias están en Internet, incluido el video que transmitió al mediodía al menos un canal de televisión.
3) NO ES CIERTO QUE NO HUBO CONTEXTUALIZACIÓN. ANF emitió una primera información sobre el tema a las 11:15 horas del día 15, en la que resumió el discurso y las propuestas que formuló el Presidente en Tiahuanaco. En dicha nota, ANF no mencionó ni una sola palabra del polémico párrafo. Por tanto, no es cierto que ANF hubiese “descontextualizado” las palabras del mandatario y que hubiese difundido únicamente un párrafo del discurso, ya que la nota criticada por el Gobierno y señalada como fundamento de su demanda era sólo un complemento de la nota central y estuvo motivada, precisamente, por las protestas que había generado el discurso.
Estos son los hechos, todos demostrables.
Las acusaciones del Gobierno, sobre la supuesta intención de ANF y dos diarios de circulación nacional de “generar un enfrentamiento y consecuentemente un odio racial y discriminación entre bolivianos” y de “poner en peligro la unidad del Estado nacional”,  además de falsas, constituyen un monumento a la desmesura, sin mencionar las adjetivos –¡esos sí ofensivos e injuriosos!- que dedicaron algunas autoridades a la ANF en los últimos diez días.

lunes, 27 de agosto de 2012

HOY BOLIVIA resume así hace pocas horas los preparativos de los comunicadores ante la arremetida del Gobierno en contra de la Libertad de expresión


Diversos sectores gremiales, institucionales y entidades asociadas, al manifestar indignación y molestia, anticipan que el gobierno inició un plan destinado a acallar y cerrar medios luego del juicio que el gobierno anunció vía justicia ordinaria a tres medios de comunicación escritos como son la Agencia de Noticias Fides (ANF), Periódico "Página Siete" y "El Diario".

Desde La Paz, un sector de los trabajadores de la prensa ha anunciado movilizaciones a partir del miércoles. En Santa Cruz, la Federación de Trabajadores de la Prensa dijo que sus afiliados están dispuestos a salir en defensa de la libertad de expresión.

domingo, 19 de agosto de 2012

egregia figura de la radiodifusión boliviana MARIO CASTRO, dueño de regia voz, excelente entonación algo grave, discípulo de Liber Forty en Nuevos Horizontes de Tupiza, fundador de la Federación de Trabajadores de Radio, que más tarde fue también de Televisión. bien retratado por Lupe Cajías


Hubo una época en que no había luz eléctrica durante las horas vespertinas paceñas. Supongo que para la cocinera aquello era un afán. Para los niños era un ritual. Prender las velas, trasladar los candelabros del comedor al dormitorio, subir las gradas como sombras chinescas y llegar hasta la cama, siempre deliciosamente asustados.
Entonces, la hermana mayor sintonizaba Radio Altiplano y, desde el fondo de la nada, surgía una voz grave y profunda superando la música y los efectos de pasos secos: “Apague la luz y escuche”. Eran historias fantásticas llenas de chirridos y susurros. A veces, el simple batir de la puerta sofocaba la llama y los hermanitos sentían que el siniestro personaje se salía de la caja oscura para jalar las piernas flacas.
Muchos años después, casi por casualidad, descubrí que esa voz que maravilló mi infancia era de un hombre de carne y hueso: Mario Castro, periodista desde sus 20 años, no solo era el joven director de la época de oro de esa emisora, sino el responsable de apasionantes programas. Los mayores escuchaban Puntos suspensivos, que relataba una historia hasta el clímax del argumento; entonces los oyentes enviaban cartas con un final imaginado, siempre sorprendente.
Para los niños, la radio pasaba títeres que cobraban colores únicamente a partir de voces y sonidos. Apenas recuerdo un programa con leyendas bolivianas; en cambio, me encantaban las entrevistas. Desde que mi padre, intuitivo, me regaló una pequeña radio a mis 12 años, comencé a fascinarme por el mundo de las noticias y de los ‘cuentacuentos’.
Después llegó la televisión, en blanco y negro, únicamente el canal estatal, con ofertas nacionales como en ninguna otra época. Una de las series inolvidables fue Bellows pregunta, cuando las familias se reunían después de cenar para asistir conmovidas a los concursantes que Castro examinaba. Culto, cultísimo, exigente con el uso correcto del idioma, Mario nos enseñaba de todo un poco.
En los años 80, desde su propia Radio Cristal, lanzó al aire los programas de largo aliento como la famosa Caminata, en el que se estrenaron Cristina Corrales y Carlos Mesa, bajo la conducción de otro hombre de la época de oro de la radio paceña, Lorenzo Carry.
Desde hace 30 años prefiero esa emisora porque Mario Castro, consecuente con su trayectoria, no dejó que las pasiones coyunturales afecten su independencia. Metódico y sereno, puso freno a cualquier estridencia, y la radio mantiene voces serenas, que, además, cuidan las palabras. Sus guiones, nacionales o europeos, no incluyen insultos ni adjetivos.
Sin duda, el mayor de sus éxitos está en su apoyo a toda expresión cultural, de artistas consagrados o de jóvenes que presentan su primer libro de poemas. Hace poco, la Fundación Cultural Huáscar Cajías lo nombró Amigo predilecto en una visita sorpresa a su propia revista cultural de los domingos.
La reacción de muchos otros gestores de arte y de literatura no se dejó esperar. Son muchos, muchísimos, los bolivianos que también quisieran declarar ‘amigo predilecto’ a Castro por su ayuda desinteresada.
Mario Castro se mantiene en el tiempo como el ejemplo del buen periodismo, aquel que favorece al bien común.
(*) Periodista e historiadora

miércoles, 8 de agosto de 2012

Carmen Beatriz Ruiz cita ejemplos concretos del fenómeno de la judicialización de la política en que decenas de personalidades están siendo víctimas impotentes


Primero fue Leopoldo Fernández en Pando, le siguió Reyes Villa en Cochabamba, luego fue Paredes en La Paz, después Mario Cosío en Tarija, siguieron Fidel Herrera en Sucre, René Joaquino en Potosí y Ernesto Suárez en Beni. El acoso a Samuel Doria Medina es permanente. Ahora es el turno de Juan del Granado, Luis Revilla en La Paz y Rubén Costas en Santa Cruz. En seis años, hay al menos una veintena de autoridades electas despojadas de su cargo y perseguidas judicialmente. Uno a uno, gobernadores, alcaldes y dirigentes de partidos de oposición están cayendo víctimas de la judicialización de la política.
Como los caminos del poder autoritario suelen ensancharse sin límites, también son víctimas de la judicialización de la política las y los líderes de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob) y del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), a quienes no sólo les están cayendo acusaciones, sino se les está haciendo “búsquedas bajo la alfombra”.
En esta situación, parecen confundirse o difuminarse las diferencias obvias, muchas y muy grandes, entre las historias, desempeños, errores, delitos (en algunos casos) y condiciones de estos personajes. Porque lo que se muestra como razón principal es, sencilla y rotundamente, su oposición al Gobierno. De tal modo que la mejor manera de lograr que nuestro perezoso sistema de justicia se alerte es ejercer oposición política.
El verbo judicializar, por tanto, se usa desde hace mucho. En la última edición del Diccionario de la Real Academia Española tiene el significado de 'llevar un asunto por la vía judicial en lugar de hacerse por otra vía, generalmente política'. Derivado de este verbo aparece el sustantivo judicialización, que significa “resolver disputas, no estrictamente judiciales, recurriendo a decisiones de la justicia” (Fundación del Español Urgente).
Perseguir a quienes hacen oposición política con denuncias, demandas, juicios y cuanto recurso y procedimiento legal haya es una vieja táctica que usaron desde siempre los llamados partidos tradicionales. Lo mismo que es viejo el impulso de cooptar el sistema de justicia. No por antiguas, sin embargo, son formas aceptadas sin reparo y, menos aún, legítimas. Sobre todo cuando quienes la ejercen en la actualidad tienen un discurso diferenciador de esas prácticas. Por eso, no es tanto lo que sorprende, sino lo que indigna, y duele, verlos hacer lo mismo que en acción de otros criticaron. ¡Tan frágil es el discurso frente a la voracidad del poder!
Al ejercer la judicialización de la política como una forma sistemática de amedrentamiento, deslegitimación y persecución de quienes piensan diferente de aquellos que están momentáneamente en ejercicio del poder gubernamental se vulneran el principio universal de libertad y los derechos a la libre expresión, movilización y representación. En buenas cuentas, se está vulnerando el propio ejercicio legítimo de la política, convertida, de forma increíble, en mala palabra por quienes de ella se ocupan y se sirvieron intensivamente en el cercano pasado.
Lo peor, sin embargo, no es sólo este tejemaneje de discurso y malas prácticas, sino que la judicialización de la política tiene una contra cara, tan infame como ella, que es la politización de la justicia. Como ambos procesos se dan al mismo tiempo y se alimentan mutuamente, la descomposición democrática e institucional que producen es una vorágine que, como suele ocurrir, termina por contaminar a sus propios gestores.
La autora es comunicadora social

miércoles, 1 de agosto de 2012

Juan León Cornejo rechazó las repetidas acusaciones del Vice García en contra de los periodistas


La Asociación Nacional de la Prensa (ANP) rechazó las acusaciones a la labor de los medios de prensa que emitió el vicepresidente Álvaro García y dijo no compartir la visión expresada en la publicación del exministro de Gobierno Sacha Llorenti.
"Acusar a los medios de de practicar una dictadura mediática es una exageración muy grande", afirmó el director ejecutivo de la ANP, Juan León Cornejo.
Lamentó además que se repita la historia de regímenes dictatoriales que "en la década de los 70 acusaban a los periodistas de terroristas y en los 80 censuraban, intervenían y obligaban a todo ciudadano a caminar con el testamento bajo el brazo".
"El libro refleja la verdad desde el punto de vista del Gobierno, pero cada individuo o grupo tiene su propia verdad. Creer que ella es absoluta es un error", dijo.