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viernes, 16 de enero de 2009

hizo radio y practicó periodismo, pero además fue político, senador de la república. enrique bachinello analiza la crisis en Palestina y el genocidio



LA CRUZ DE UN PUEBLO

Por Enrique Bachinelo

Es verdaderamente increíble como la desesperación y las necesidades insatisfechas, pueden llevar a una nacionalidad de más de dos millones y medio de almas, al borde del caos y la tragedia y exigir a las Naciones Unidas el cumplimiento de compromisos contraídos pero que, por razones que todos desconocen, los altos mandos de esa súper estructura mundial, no ha respondido al clamor que se extiende por todo el territorio que abarca la zona agreste al sur-este de mar Mediterráneo: Palestina.

Gaza, una urbe asentada en los recovecos de la cordillera oriental del mar Mediterráneo, ha llegado –una vez más- al borde del sufrimiento inhumano, al tener que soportar por más de dos semanas, el bombardeo sangriento por parte de las fuerzas armadas judías asentadas en los territorios inmediatos a sus límites. El bombardeo ha destrozado gran parte de las estructuras públicas, escuelas, viviendas y los hospitales que están abarrotados con miles de heridos. Grandes espacios donde habita la población civil que nada tiene que ver con los problemas elitistas.

Como siempre, en estos casos de ataques sin previo aviso, las victimas más inmediatas son los niños, las mujeres y los ancianos. Pero, lo inaudito, lo increíble y lo absurdo es la saña y la violencia con que Israel ataca a un pueblo indefenso: Aviones que arrojan bombas de fósforo: "No hay dudas de que Israel está usando bombas de fósforo blanco. Está violando en forma flagrante la cuarta Convención de Ginebra", afirmó Raji Sourani, presidente del Centro Palestino para los Derechos Humanos en Gaza.

Este material bélico significa que una sola chispa de ese fuego puede destrozar partes importantes del cuerpo humano. Bombas, tanques y finalmente miles de soldados judíos invaden ese territorio causando los destrozos más despiadados que puede causar la maldad humana. "He estado cerca de la frontera en los últimos días observando el disparo por artillería de proyectiles con fósforo blanco hacia los campamentos de refugiados", dijo al canal de televisión francés 24 Marc Garlasco, analista de HRW.

Los hombres del mando político de Israel no respetan las convenciones internacionales y los acuerdos recientemente suscritos donde se convenía una tregua de tres días para el cese del fuego pero que, lamentablemente fue destrozada por los soldados de Israel argumentando que ellos fueron bombardeados por cohetes dirigidos desde la zona de los territorios palestinos y manifestaban que “... les correspondía a ellos responder los ataques de los palestinos...” por el descenso de una decena soldados judíos. El ataque despiadado ocasionó la muerte de aproximadamente un millar ciudadanos palestinos y el estimando de casi cinco mil heridos en acciones sangrientas que no tienen parangón por lo casuístico, original y típico de una guerra no declarada

Hacia el exterior de Gaza, las carreteras que se extienden como minúsculas serpentinas de cintas negras con olor a asfalto viejo o de arcilla roja que es el color de las tierras del medio oriente, resultaron cerradas por los invasores; es decir, no pueden salir o entrar los vehículos de transporte público ni de carga, quedándose varados en las fronteras el ingreso de los alimentos y medicinas de emergencia, de los países amigos.

La ciudad se encuentra totalmente desierta; parecería como si se hubiese producido un suicidio en masa o una especie de genocidio colectivo, dado que, las calles trasnochadas por el frío matutino están completamente vacías; nadie circula las calles, no existe una sola tienda abierta; los mercados cerrados herméticamente; oficinas publicas o privadas simplemente no existen. Alguno que otro resfriado turista se anima a asomar sus narizotas del alojamiento donde habían ido sus huesos para pernoctar la víspera del ataque ignominioso que deshonra al pueblo de Israel; dado que, los gobernantes de ese Estado son los que determinan los planes guerreros e intervensionistas.
Ahora, en estos días en Egipto, El Cairo se desarrollan negociaciones. El grupo armado Hamás estaría dispuesto a una tregua pero exige que sea garante Turquía y que se permitan observadores internacionales en Gaza. Mientras tanto, representantes de Israel están viajando a Egipto para concretar un acuerdo. Sin embargo hay diferencias en el grupo Hamás, desde el Líbano, funcionarios exiliados niegan un posible acuerdo.
El ministro de relaciones exteriores de España Miguel Ángel Moratinos, se encuentra en el Cairo como parte de los esfuerzos diplomáticos para lograr la paz, quien declaró en rueda de prensa, que todos tienen intención de volver a la calma, retomar la ayuda humanitaria y recuperar la normalidad.
Territorios Palestinos, es una de las denominaciones que recibe el espacio físico formado por las regiones de Cisjordania y la Franja de Gaza, que integraban parte del Mandato Británico de Palestina hasta 1948. Esta denominación se suele referir en la actualidad a los territorios gobernados por la Autoridad Nacional Palestina (ANP), aunque puede también incluir todo el territorio de la Franja de Gaza y Cisjordania. La denominación no incluye los Altos del Golán ni la Península del Sinaí, que fueron conquistados por Israel en 1967.
En 1946, la mayor parte del Mandato Británico de Palestina (unos 90.000 kilómetros cuadrados al este del río Jordán, el 77% del territorio total de Palestina) fue destinada a la creación de la entidad árabe de Transjordania. En 1947 la Organización de Naciones Unidas (ONU) aprobó el Plan de Partición de Palestina, que propuso la división en dos Estados: uno árabe y otro judío, otorgando aproximadamente la mitad de la tierra a cada uno. A la comunidad judía, con alrededor de un 30% de la población, le adjudicaba el 55% del territorio y a la árabe, con el 67% de la población, el 45% restante. La división establecía dos Estados sin solución de continuidad; es decir, divididos en porciones cercanas: sin homogeneidad territorial y en el caso judío con el 50% de población árabe, dejaba disconformes a ambas partes. En cualquier caso, los judíos aceptaron el Plan y los árabes lo rechazaron de plano.
En 1948 finalizó el Mandato Británico, e inmediatamente después David Ben-Gurión proclamó el Estado de Israel en el territorio asignado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) un año después a la finalización de la Segunda Guerra Mundial, por consideraciones humanísticas y ser el pueblo que fue sometido a privación de libertad en campos de concentración en varios países europeos ocupados por las huestes nazis, torturas, muerte en hornos de cremación; castigos físicos que llegaron a la masacre salvaje de miles y miles de seres humanos, por el régimen de Adolfo Hitler.
Los cinco Estados árabes vecinos (Líbano, Siria, Jordania, Iraq y Egipto) apostaron por la destrucción del novel Estado judío y lo invadieron el día siguiente de su proclamación, lo que desembocó en la primera guerra árabe-israelí. En la guerra intermitente que tuvo lugar durante los siguientes 15 meses (con varias treguas promovidas por la ONU), Israel adquirió un 26% adicional del antiguo mandato británico, mientras que Transjordania y Egipto ocuparon así mismo la parte restante destinada por la ONU al Estado árabe-palestino: Egipto ocupó Gaza y Transjordania, se anexionó Cisjordania y Jerusalén Este, refundando el país con el nombre de Jordania. En 1949 fue establecido un armisticio entre Israel y los países árabes que definían las fronteras del Estado judío (conocida como la Línea Verde) aceptado por la comunidad internacional.
Esa guerra provocó miles de desplazados en ambos sentidos: entre 600.000 y 800.000 árabes de la zona israelí fueron obligados a desplazarse a las vecinas Gaza y Cisjordania, y también a otros países árabes más alejados, dando origen al problema de los refugiados palestinos, que todavía hoy perdura. Las Naciones Unidas da como cifra oficial 726.000 personas (aunque según la terminología de la propia ONU, sólo un tercio son técnicamente refugiado, el [] resto, los que se instalaron en Gaza y Cisjordania, son desplazados dentro del propio país. En la zona israelí quedaron 100.000 árabes, que adquirieron la nacionalidad israelí. En forma paralela, la población judía que habitaba en países árabes, mucho antes que esas tierras fuesen arabizadas e islamizadas, se vio obligada a emigrar en los años siguientes. Solo durante la década de 1950, 600.000 judíos orientales, una cifra equivalente a la de refugiados palestinos, huyó o fueron expulsados de territorios árabes y se acogieron a la benevolencia de Israel donde obtuvieron la ciudadanía de ese país automáticamente.
En esta tierra vivían árabes que mayormente provenían de Siria y Jordania, pero también judíos. En este sentido, también los judíos son palestinos. Por eso, en su tiempo la Primera Ministra Golda Meir dijo: "Yo también soy Palestina”, acotando "Recién podremos tener paz con los árabes, cuando estos amen más a sus hijos de lo que nos odian a nosotros."El tiempo apremia, el dolor y la sangre de Palestina deben parar. Es oportuno que la ONU detenga el avance avasallador de Israel y que este holocausto tenga punto final. Es posible que en El Cairo se llegue a algún acuerdo y la guerra termine pronto, pero los muertos y los miles de inválidos quedarán como víctimas sin nombre de una tragedia que Israel deberá responder ante la historia.

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